Recuerdo cuando me perdía en el tiempo escribiendo, cuando mi mano era capaz de viajar a la velocidad de la luz, fluyendo sobre un papel simplemente expulsando todo lo de dentro, lo que fui incapaz de sacar cuando me preguntaron. Recuerdo que siempre me resultó más fácil dejarlo todo por escrito, para nunca olvidar quién me hizo daño, porque con el tiempo me di cuenta de que mi débil corazón olvidaba rápido y era capaz de perdonar todas las traiciones y puñaladas, porque se negaba a admitir, a asumir, la crueldad de todo al rededor. Recuerdo oscuras horas de insomnio, meditando, sobre si sí o si no, sobre lo real, lo imaginario, lo futuro, lo pasado. Pero sobre todo lo presente. Y el miedo que me infundía todo aquello.
Recuerdo la tranquilidad después de soltarlo todo, de dejarlo caer, y plasmarse, esa placentera calma, después de un éxtasis de palabras amontonadas, un sin fin de ideas embadurnadas de miles de ilusiones, cargadas de, al fin y al cabo, silencio y soledad.
jueves, 16 de enero de 2014
lunes, 23 de diciembre de 2013
Hace algo así como dos años qe tuve la suerte de conocer a una persona que ha marcado mi vida. Una persona que me ha enseñado cosas tan simples como lo fácil que es ser amable con la gente, que es mucho más agradable tener un gesto educado que mirar mal al prógimo por cualquier tontería. Me atrevería a decir que es una de las mejores personas que conozco, en cuanto a dar a los demás, me refiero. Aun y todas las adversidades que le ha puesto la vida, él siempre sigue adelante con esa sonrisa y algo que ofrecer. Ofrecer incluso a quien vaya a apoyarle, da la vuelta a la situación y es capaz de crear una totalmente distinta en la que él es quien se preocupa y anima al que intenta animar. Tiene detalles perfectos, inusuales y específicos con cada persona que hace crear un vínculo especial con cada una de ellas, consiguiendo así estar siempre rodeado de gente que le quiere, porque se gana ese querer. Es simplemente indescriptible con palabras. Me ha dado lecciones de vida y me ha dedicado palabras que me han dejado a mí sin ellas.
Y eso, lo de callarme, digo, poca gente lo consigue con tanta facilidad.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Y (desgraciadamente) una vez más, voy a dedicarme unos minutos a plasmar unas palabras surgidas a causa de otro adiós.
Otro adiós, que duele, cercano, que hiere.
Pero un hola a palabras de ternura, de cariño infinito, de apoyo incondicional, pase lo que pase, sea la hora que sea.
No te caigas, por favor, mantente fuerte como así lo has sido siempre. Vacía la rabia siempre que quieras llorar, expulsando todo el dolor que este tiempo has tenido que aguantar y observar.
Ahora es momento de descansar, ella duerme tranquila y te cuida más fuerte que nunca, porque ahora ella eres tú, ella es él, ella es nosotros, y mientras lo seamos, nunca se habrá ido.
Otro adiós, que duele, cercano, que hiere.
Pero un hola a palabras de ternura, de cariño infinito, de apoyo incondicional, pase lo que pase, sea la hora que sea.
No te caigas, por favor, mantente fuerte como así lo has sido siempre. Vacía la rabia siempre que quieras llorar, expulsando todo el dolor que este tiempo has tenido que aguantar y observar.
Ahora es momento de descansar, ella duerme tranquila y te cuida más fuerte que nunca, porque ahora ella eres tú, ella es él, ella es nosotros, y mientras lo seamos, nunca se habrá ido.
martes, 3 de diciembre de 2013
Supongo que es ese momento, cuando empieza a sonar, pero sin embargo no cambias de canción, como otras veces hacías. Te paras a pensar y te planteas si entonces ha dejado de significar algo para ti. Pero no es así, nunca dejará de significarlo, y lo sabes. Pero ese significado, ahora se ha convertido en sonrisa, y no en punzada, se ha convertido en dulce añoranza, y no en amargo anhelo.
Supongo que es ese momento, ese preciso momento, cuando suenan las primeras notas de ese acorde que tanto te ha golpeado y que ahora te roza suavemente el alma.
Supongo que es ese momento, ese preciso momento, cuando suenan las primeras notas de ese acorde que tanto te ha golpeado y que ahora te roza suavemente el alma.
domingo, 17 de noviembre de 2013
Hoy vengo a escribir para hablar de alguien.Alguien en mi vida que con tan pocos años ha tenido que pasar por experiencias durísimas. Y por eso mismo la admiro tanto. Ella, tan aparéntemente frágil, con su dulce voz, y una sonrisa siempre pintada en la cara, se ha enfrentado a todo tipo de problemas que se nos puedan venir a la cabeza, casi siempre en silencio y con una fuerza que pocos podríamos imaginar.
Hoy me quiero dirigir a ti para decirte (aunque ahora las palabras te suenen todas igual de vacías e inútiles, incluso triviales), que sí, que este es otro momento de esos que hay que afrontar, pero no uno de esos de los que te derrumban, sino de los que te hacen más fuerte. Mi querida amiga, te voy a apoyar como siempre he procurado hacer, y de todas las maneras que estén en mis manos. Ahora es el momento de demostrarte a ti misma que eres capaz de todo. Tienes que permitirte llorar, porque llorar es bueno. Desahogarte todo lo que puedas, gritar incluso. Puedes permitirte reclamar todos los abrazos que necesites, los recibirás. Yo voy a estar ahí acompañándote siempre que me dejes.
Cuando la soledad te abrume, cuando los recuerdos te ataquen y las heridas se te empiecen a infectar, quiero que recuerdes que nunca estarás sola, y no tengas miedo de llamarme, para curártelas, porque lo intentaré hacer con el mayor cuidado y cariño que me sea posible.
Siempre estarás en mi vida, a pesar de las circunstancias de ella. Te mereces lo mejor.
Hoy me quiero dirigir a ti para decirte (aunque ahora las palabras te suenen todas igual de vacías e inútiles, incluso triviales), que sí, que este es otro momento de esos que hay que afrontar, pero no uno de esos de los que te derrumban, sino de los que te hacen más fuerte. Mi querida amiga, te voy a apoyar como siempre he procurado hacer, y de todas las maneras que estén en mis manos. Ahora es el momento de demostrarte a ti misma que eres capaz de todo. Tienes que permitirte llorar, porque llorar es bueno. Desahogarte todo lo que puedas, gritar incluso. Puedes permitirte reclamar todos los abrazos que necesites, los recibirás. Yo voy a estar ahí acompañándote siempre que me dejes.
Cuando la soledad te abrume, cuando los recuerdos te ataquen y las heridas se te empiecen a infectar, quiero que recuerdes que nunca estarás sola, y no tengas miedo de llamarme, para curártelas, porque lo intentaré hacer con el mayor cuidado y cariño que me sea posible.
Siempre estarás en mi vida, a pesar de las circunstancias de ella. Te mereces lo mejor.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
lunes, 11 de noviembre de 2013
La verdad es que nunca me disgustó haber nacido en noviembre. Siempre me ha gustado este mes, frío y lluvioso,de calles tan prematuramente oscurecidas, prisas y quehaceres. Supongo que me gusta porque este día rompe con todo eso, acunándome y meciéndome tranquilamente, recordándome quién soy. Puede que también sea porque me hace pensar que mis padres se quisieron en los inicios de alguna primavera lejana, ajenos a todo lo que crearon, hasta hoy.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Ese masoquismo que me impulsa a escuchar esas canciones que me recuerdan todo lo que nunca podrá ser. Y esa manera de viajar en el tiempo cada vez que lo hago, traslandándome a otro lugar, tan lejano y feliz, si cabe. Y mirarme a través de los años riéndome de la ingenua de entonces, esa que creía que sería tan fácil.
jueves, 24 de octubre de 2013
Pero después nada es como en las películas. El amor de tu vida no aparece el día de tu boda pidiéndote que te vayas con él porque sabe que en realidad no quieres a la persona que te espera en el altar. En la vida real, si el amor de tu vida no ha aparecido hasta entonces, el día de tu boda se quedará en casa lamentándose como lo hizo siempre desde que te dejó.
En la vida real, los milagros no existen. Ni la buena suerte. Si no te esfuerzas para conseguir tus sueños, no esperes que aparezcan por arte de magia, que llegue alguien y te vaya a conceder tres deseos mágicos. En la vida real tendrás que luchar día a día, romperte la espalda, hacer cosas que no te gusten, para luego, conseguir un mínimo trocito del gran sueño que tanto deseabas.
La vida real. Aquí nada será como te lo plantearon en la gran pantalla. Ni príncipes azules. Ni amigos para toda la vida. Ni primeras veces perfectas. Ni besos perfectos. Ni futuros prometedores. Ni sueños cumplidos.
En la vida real, los milagros no existen. Ni la buena suerte. Si no te esfuerzas para conseguir tus sueños, no esperes que aparezcan por arte de magia, que llegue alguien y te vaya a conceder tres deseos mágicos. En la vida real tendrás que luchar día a día, romperte la espalda, hacer cosas que no te gusten, para luego, conseguir un mínimo trocito del gran sueño que tanto deseabas.
La vida real. Aquí nada será como te lo plantearon en la gran pantalla. Ni príncipes azules. Ni amigos para toda la vida. Ni primeras veces perfectas. Ni besos perfectos. Ni futuros prometedores. Ni sueños cumplidos.
sábado, 12 de octubre de 2013
Pero en vez de sol, siento soledad. No veo que el mundo sonría. Siempre me castigué por no sacar provecho de cada segundo de vida. Pero hoy no puedo; ahora no puedo. Sola en casa, una vez más. Por lo menos esta vez entra luz a mi cuarto. Pero mi voz no sale. O lo hace, pero mal. Por lo menos tengo la certeza de que cuando mire atrás recordando los momentos más tristes, este segundo no estará entre ellos. Aunque una lágrima asome. Aunque mil lo hagan. Porque este segundo es pasajero. Lo sé.
Break.
Break.
Break.
Break.
Break.
Break.
Break.
Break.
sábado, 5 de octubre de 2013
Nota para el futuro
No te creas ni una sola palabra. NI UNA. Sólo observa, aprende, calla y actua como mejor puedas y creas. No te fies de nada ni de nadie ya que a lo único que va a llevarte el hacerlo va a ser una infinidad de decepciones y malos tragos. Ayuda, pero no dejes que nadie se aproveche de ti, intenta que tus pensamientos vayan siempre un paso por delante de los de aquel que intente engañarte. Sueña y cumple tus sueños, no los dejes a medias. Y vive, sobre todo vive.
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