martes, 8 de noviembre de 2016

Súmame años, réstame dedos. Dedos que contar a la hora de contar gente, personas. Súmame años, réstame sonrisas, sueños, ilusiones, canciones compartidas. Aunque el melodrama no es siempre el protagonista, admitámoslo, no todo van a ser fórmulas inversamente proporcionales. Está bien, sumemos experiencias, viajes, súmame algo de amor, por qué no. Pero suma algo de ru(t)ina también, que nunca es tan poca como nos gustaría. Y al final el tiempo se acaba convirtiendo en el triste augurio del más previsible futuro que abruma, al final. Sonará oscuro, deprimente, sonará exagerado... Suma años, resta vida.

domingo, 24 de enero de 2016

Un día de esos, en los que todo es irritante.

Ese que se te cruza por la calle, la voz que te llama constatemente para no decir nada, las sonrisas que en vez de animarte te amargan, la merienda que te revuelve el estómago sin abrírtelo, y el chiste que te enfurece en lugar de hacerte reír.

No te sirve de nada lo de siempre, nada de lo que siempre te cura de cualquier drama. Hoy es inútil.

Ni sus labios, ni su melodía, ni su sabor, ni su poesía.

Un día de esos, en el que el domingo es más domingo que nunca, el espacio nunca te parece suficiente, ni el silencio tan absoluto como debería.

Uno de esos días.