martes, 8 de noviembre de 2016
Súmame años, réstame dedos. Dedos que contar a la hora de contar gente, personas. Súmame años, réstame sonrisas, sueños, ilusiones, canciones compartidas. Aunque el melodrama no es siempre el protagonista, admitámoslo, no todo van a ser fórmulas inversamente proporcionales. Está bien, sumemos experiencias, viajes, súmame algo de amor, por qué no. Pero suma algo de ru(t)ina también, que nunca es tan poca como nos gustaría. Y al final el tiempo se acaba convirtiendo en el triste augurio del más previsible futuro que abruma, al final. Sonará oscuro, deprimente, sonará exagerado... Suma años, resta vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario