lunes, 23 de diciembre de 2013

Hace algo así como dos años qe tuve la suerte de conocer a una persona que ha marcado mi vida. Una persona que me ha enseñado cosas tan simples como lo fácil que es ser amable con la gente, que es mucho más agradable tener un gesto educado que mirar mal al prógimo por cualquier tontería. Me atrevería a decir que es una de las mejores personas que conozco, en cuanto a dar a los demás, me refiero. Aun y todas las adversidades que le ha puesto la vida, él siempre sigue adelante con esa sonrisa y algo que ofrecer. Ofrecer incluso a quien vaya a apoyarle, da la vuelta a la situación y es capaz de crear una totalmente distinta en la que él es quien se preocupa y anima al que intenta animar. Tiene detalles perfectos, inusuales y específicos con cada persona que hace crear un vínculo especial con cada una de ellas, consiguiendo así estar siempre rodeado de gente que le quiere, porque se gana ese querer. Es simplemente indescriptible con palabras. Me ha dado lecciones de vida y me ha dedicado palabras que me han dejado a mí sin ellas. 
Y eso, lo de callarme, digo, poca gente lo consigue con tanta facilidad.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Y (desgraciadamente) una vez más, voy a dedicarme unos minutos a plasmar unas palabras surgidas a causa de otro adiós.
Otro adiós, que duele, cercano, que hiere.
Pero un hola  a palabras de ternura, de cariño infinito, de apoyo incondicional, pase lo que pase, sea la hora que sea.
No te caigas, por favor, mantente fuerte como así lo has sido siempre. Vacía la rabia siempre que quieras llorar, expulsando todo el dolor que este tiempo has tenido que aguantar y observar.

Ahora es momento de descansar, ella duerme tranquila y te cuida más fuerte que nunca, porque ahora ella eres tú, ella es él, ella es nosotros, y mientras lo seamos, nunca se habrá ido.

martes, 3 de diciembre de 2013

Supongo que es ese momento, cuando empieza a sonar, pero sin embargo no cambias de canción, como otras veces hacías. Te paras a pensar y te planteas si entonces ha dejado de significar algo para ti. Pero no es así, nunca dejará de significarlo, y lo sabes. Pero ese significado, ahora se ha convertido en sonrisa, y no en punzada, se ha convertido en dulce añoranza, y no en amargo anhelo.

Supongo que es ese momento, ese preciso momento, cuando suenan las primeras notas de ese acorde que tanto te ha golpeado y que ahora te roza suavemente el alma.