Y (desgraciadamente) una vez más, voy a dedicarme unos minutos a plasmar unas palabras surgidas a causa de otro adiós.
Otro adiós, que duele, cercano, que hiere.
Pero un hola a palabras de ternura, de cariño infinito, de apoyo incondicional, pase lo que pase, sea la hora que sea.
No te caigas, por favor, mantente fuerte como así lo has sido siempre. Vacía la rabia siempre que quieras llorar, expulsando todo el dolor que este tiempo has tenido que aguantar y observar.
Ahora es momento de descansar, ella duerme tranquila y te cuida más fuerte que nunca, porque ahora ella eres tú, ella es él, ella es nosotros, y mientras lo seamos, nunca se habrá ido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario