Piensa por qué y para qué somos jóvenes. Párate a pensarlo. No pretendas protegerme toda la vida, ni esperes que no me ocurran cosas, porque es inevitable. Deja que me estampe como dices que voy a hacerlo, y déjame que lo haga yo solita, déjame cometer los mismos errores que cometiste tú años antes de tenerme. Acepta que ya no soy sólo "tu niña" y que hay algo más, que cuando nací creaste una vida, y junto a ella un nuevo camino, un camino que en algún momento se separaría del tuyo. Déjame trazarlo.
No me impidas vivir.


