No puedo prometer nada, ni me gusta poner nombres a las cosas, ni etiquetas a las personas. ¿Qué horas son, mi corazón? Ya da igual, si nos va a dar igual estando tumbados sobre la cama, dejando pasar las horas, y horas, y horas. Es fácil hablar cuando lo que hay que decir es algo simple. Pero cuando es algo grande eso que deseamos sacar, me gusta más hacerlo a través de pequeños gestos.Y quien tenga que entenderlo lo entenderá cuando lea esto.
jueves, 10 de enero de 2013
Y descubro que me gusta. Que me gusta que bromee conmigo, que me cuente cualquier cuento por muy a chino que suene y yo siempre le crea, porque me da confianza y soy inocente, pero le encanta y me encanta creerle porque me encanta escucharle. Y descubra de repente que aunque me de mil besos, el hormigueo repentino en alguno inesperado sigue ahí. Reír como nunca. Y sonreír. Sobretodo sonreír.
No puedo prometer nada, ni me gusta poner nombres a las cosas, ni etiquetas a las personas. ¿Qué horas son, mi corazón? Ya da igual, si nos va a dar igual estando tumbados sobre la cama, dejando pasar las horas, y horas, y horas. Es fácil hablar cuando lo que hay que decir es algo simple. Pero cuando es algo grande eso que deseamos sacar, me gusta más hacerlo a través de pequeños gestos.Y quien tenga que entenderlo lo entenderá cuando lea esto.
No puedo prometer nada, ni me gusta poner nombres a las cosas, ni etiquetas a las personas. ¿Qué horas son, mi corazón? Ya da igual, si nos va a dar igual estando tumbados sobre la cama, dejando pasar las horas, y horas, y horas. Es fácil hablar cuando lo que hay que decir es algo simple. Pero cuando es algo grande eso que deseamos sacar, me gusta más hacerlo a través de pequeños gestos.Y quien tenga que entenderlo lo entenderá cuando lea esto.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Que ella me entiende como nadie. No me juzga. No me ignora. Siempre está cuando la necesito. Siempre que la llamo aparece. Me hace compañía cuando más sola me siento. Sacándome sonrisas cuando nadie más puede. Entra dentro de mi, haciendo que cada parte de mi cuerpo se sienta viva. Haciendo que me sienta una junto a ella. Sobretodo cuando ella sale de mis dedos, de mi voz. Cuando soy yo quien la crea. Ella es capaz de expresar lo que siento y lo que pienso sin usar palabras. Ella es mi psicóloga y más fiel compañera desde que existo.
Mi fiel amiga, música.
Mi fiel amiga, música.
martes, 25 de diciembre de 2012
lunes, 24 de diciembre de 2012
martes, 11 de diciembre de 2012
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Me gusta. Su forma de ser, escuchar, y hablar. Su forma de pensar. Sí. Sobretodo eso. Me gusta que entienda como nadie a los demás. Lo admiro. Que a pesar de los golpes que le haya dado la vida, él sigue fuerte hacia delante, y sobretodo pensando en los demás. Siempre en los demás. Porque es bueno. Pero no es tonto. En absoluto. Incluso sabe leer mentes. Increíble, ¿eh? Además, tiene la capacidad de escoger las palabras adecuadas para cada momento exacto. Preciso y oportuno. Así es. Siempre. No guarda rencor. Sabe sacar y encontrar lo mejor de las personas. Es directo. Y deja las cosas claras, no se anda con rodeos. Me gusta todo esto. Me gusta mucho. Es diferente. Es especial.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Me encanta que no me hables, que no me mires. Me encanta no saber lo que piensas. No. En realidad lo odio. Me encanta imaginar que despierto y estás ahí, pero en realidad lo odio porque me gustaría que no fuera sólo algo de mis pensamientos. Odio esperar ansiosa a que contestes. Y odio que no me guste lo que me dices. Pero me encanta tu sonrisa. Y tu risa. Tu eterna risa. No sé por qué me encanta, por qué ha podido llegar a encantarme todo esto en tan poquito tiempo.
Me encanta que me encante. Odio no entenderlo.
Me encanta que me encante. Odio no entenderlo.
jueves, 8 de noviembre de 2012
jueves, 1 de noviembre de 2012
Si lo pienso es absurdo. Absurdo. Lo mucho que me puede alegrar esa simple sonrisa. Y lo mucho que me puede herir una mirada esquiva.
Intento encontrar en tus pocas palabras, algún mensaje que diga lo que quiero oír. Me gusta engañarme, al parecer.
Ojalá pudiera leer mentes. Ojalá tú aquí y ahora. Ojalá tantas cosas.
Este silencio no me gusta.
Intento encontrar en tus pocas palabras, algún mensaje que diga lo que quiero oír. Me gusta engañarme, al parecer.
Ojalá pudiera leer mentes. Ojalá tú aquí y ahora. Ojalá tantas cosas.
Este silencio no me gusta.
domingo, 14 de octubre de 2012
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