La soledad de los incomprendidos, de los que no necesitan de nadie. Que se realizan ellos mismos. Que tienen metas, más allá del día a día. Esos poetas solitarios, artistas frustrados. Que no entienden de realidades absolutas, de sociedades codiciosas, malvadas. Esas almas puramente musicales, seres románticos.
A todos ellos, ¿quién les va a dedicar unos versos, unas míseras líneas? ¿quién les va a preguntar por sus sueños? ¿quién les va a tomar en serio?
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