domingo, 7 de marzo de 2010

Ahora soy yo la que tiene que encontrar las palabras. Es a mí a quien le toca hablar. Esto… me cuesta, no podría describir exactamente qué siento, pero sí lo que me pasa cuando no estas conmigo, cuando escucho algo que me recuerde a ti, cuando me llamas, cuando hablo contigo, cuando me miras… sólo sabría decir eso. Que todo es perfecto contigo, cuando te ríes conmigo yo soy feliz. Cuando hablamos de esas cosas que sólo tú entiendes, cuando me abrazas, esos abrazos amistosos…
Y cuando no estás, también cuando no estás y quiero verte, escuchar todas esas frases ingeniosas que sólo a ti se te ocurren en el momento oportuno, cuando no estás y quiero que ya vuelvas porque necesito a alguien que se parezca en muchas cosas a mí, que me entienda en tanto.
Lo que siento… eso… no, no sabría describirlo.
Sabría decir que muchas veces me muero de celos, que sé que soy una pesada que esto cada vez se está convirtiendo en más grande y yo no sé si quiero que pase. Bueno, ahora tampoco sé si lo quieres tú.
Sé que soy una egoísta que me gustaría que estuvieras todo el rato conmigo…
Pero no sé, lo veo todo tan raro, si empezase algo, sería algo muy raro. Lo presiento. Estos dos días han sido únicos, me dijiste que seguramente me aburría contigo esa noche, lo más extraño es que tu simple presencia hacía que no me quisiera mover de donde estaba.
Cada tablón que escribes, cada canción que tú escuchas, TODO lo que te caracteriza, ahora me llama más la atención.
Me da miedo porque la amistad se puede ir, esto que nos une puede que se rompa, que cambie todo completamente, sólo te pido que siempre seas tú mismo y que nunca dejes de decirme lo que piensas respecto a esto, por favor. Todo lo que te tenía que decir, que me pedías que te dijera, no podía hacerlo, se me hacía muy difícil, sé que todo esto no te hubiera gustado saberlo así, pero, lo siento, no puedo de otra manera…
Gracias por enseñarme tanto, por haber hecho reaparecer en mí una esperanza de que el mundo no está tan sólo formado de catetos, gracias por confiar en mí, por decirme todo lo que me dices, gracias por cada momento, cada risa, cada canción que ahora relaciono contigo. Gracias por todo.



Es pronto, y todo esto es muy repentino. Primero hay que aclarar las ideas.
ME HA COSTADO ORDENAR LAS PALABRAS PERO CREO QUE ESO ES TODO LO QUE DEBES SABER.

1 comentario: