A veces sueñas demasiado, tanto que lo real no importa. Sientes que los días te transportan, y te sientes solo, apagado, como esta ciudad maldita que te incita a suplicarle a quienes más te quitan.No me mata el odio ni el lamento, solo el tiempo, que me arruga como a un papel inservible. Sé que es tan fácil morir que tiemblo sólo de pensarlo. Pero qué más da, mejor nada que esta odisea, y si existe un más allá, pues, bienvenido sea.
Todos tenemos una historia que debe ser contada, y, guardamos un secreto del que nadie sabe nada, hablamos con la almohada pero no responde, la verdad está ahí fuera, sí...pero se esconde.
pues que no se esconda, parece que hay que tener miedo del mañana o de la verdad...
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